Ella

domingo 1 de noviembre de 2009
Caminaba rápido cortando camino por medio de la plaza principal. Como siempre iba de boludo pensando en ejercer mil torturas china a una cucaracha que tenia secuestrada. Cuando de repente (y eso que no suelo hacerlo mientas camino) mire a mi alrededor y allí estaba ella.

Ella, la choquita, la trigueñita de ojos verdes. La mujercita de la que me enamore y de la que no supe nada, (porque la muy pendeja desapareció de un día para otro), aparecia a pocos metro de mí, así nomas de un día para otro.

Trate de hacer el loco, fingiendo que no había visto a nadie y que seguía caminando como el cerdo: con la cabeza apuntando hacia el suelo (esperando encontrar un billete o un celular tirados en el piso)
Pero fue demasiado tarde. Ella si me vio y se acerco a saludarme. No tuve más remedio que levantar la cabeza y devolverle la cortesía.

Cuando nuestras miradas se encontraron de repente esa canícula sofocante, que sería uno de los elementos que inspiraría a Rulfo a escribir sobre una Cómala distante y extraña, o a García Márquez sobre un pequeño pueblo perdido en los confines de una Colombia mágica, se desvaneció.

Mi camisa empapada de sudor dejo de ser una molestia. Perdido en sus ojos verdes, escuchando su tranquila y suave voz, adivinando los detalles suaves y armoniosos de su rostro, sentí nacer una alegría sincera; la alegría de la esperanza de un re encuentro que me condujese al amor y a la dicha.

Empezamos a conversar, o mejor dicho a hacer el típico intercambio de información:
¿Como estas? ¿Cómo has estado? ¿Qué tal el trabajo? etc.
Estaba flanqueada por su hermano, su tía y su pequeña hermana, pero no me sentí incomodo que tantas orejas estén pendientes de lo que hablábamos.

Hablamos de todo y de nada y me emocione cuando me dio su número telefónico.

Parecía una quinceañera ilusa haciéndome la película de un encuentro con una cena romántica, besos cargados de pasión y lujuria y al final con un pequeño vástago en su vientre, mientras yo la abrazaba desde atrás y nos tomaban la foto familiar en un estudio fotográfico.
Que putas madre fume para tener semejante pajazo mental, nunca lo sabré. Simplemente se lo achaque al calor y a la deshidratación.

Sin embargo reaccione y me obligue a no ilusionarme. Ella mi musa de la inspiración, había desaparecido de un día para otro. No hubo una despedida, una llamada.
Fue un misterio su paradero, su estado de salud y con su partida mi mente se empezó a agobiar por las dudas y pesares. ¿Qué hice mal?, ¿acaso se molesto conmigo?, ¿Por qué no se despidió?

Al fin y al cabo nunca respondió mis mails cuando la felicitaba por su cumple, por navidad, año nuevo o simplemente para saber cómo estaba. La muy pendeja me evadió olímpicamente y después de casi dos años sin verla me hablaba como si nos hubiésemos visto el día anterior.

Comprendí que una persona asi no te tiene estima, que simplemente fuí un conocido de la U, alguien con quien compartió un par de salidas y nada mas.
De repente aterrizar en la realidad, comprender la verdad me hizo sentir muy mal. Comprendi que siempre sere ese ser solitario, alguien que sera visto visto por todas las mujeres como un buen amigo, más nunca como una pareja.
Apurado por la decepción corte la charla y me despide cortesmente. Invente una excusa y me retire rapidamente.
Ayer en la tarde nuevamente la encontre (dos encuentros en dos días) y de nuevo me traicione. Pense que tales encuentros fortuitos eran señal de que teniamos que estar juntos, pero recapacite y me di cuenta que no habria un "nosotros", que ella, tarde o temprano seguiria su caminio, desapareceria nuevamente.
La salude y segui mi camino, mejor solo que enamorado y no correspondido.



Adiós

domingo 13 de septiembre de 2009
Estaba arrodillada y con los brazos apoyados sobre la superficie del colchon
Podía ver como la penetraba y eso me excitaba. Veía su ano y la curvatura que trazaba su espalda y sus pequeñas nalgas. La vista era prodigiosa y mis embestidas se hicieron más fuertes.

La excitación, la expectativa del encuentro erótico y prohibido y las semanas de espera cobraron su precio, en un momento de descontrol tome mi miembro y apuntándolo a su ano realice la embestida de penetración.
Como si hubiese adivinado mis intenciones, contrajo sus músculos y su ano se hizo impenetrable.
Se volteo rápidamente y en su cara a contraluz se adivinaba el rictus propio del enojo; las cejas tratándose de tocar, la boca rígida y un tanto torcida hacia abajo.

¿Qué mierda pensabas hacer? me pregunto con un tono que demarcaba rabia.
Metértela por el culo respondí sinceramente.
Su mirada seguía seria

¿Y por qué?
Porque te deseo, porque yo fui el que te hizo mujer, el que tomo tu virginidad y la destruyo. El que te enseño los placeres de la carne, el que te hizo aprender a darlos también, y a pesar de que ahora estas casadas y sos mujer ajena, se que en el fondo me seguís amando.

No me gusta la idea.
Tampoco te gustaba que yo te hiciera sexo oral o mejor aun que te diera besos negros, pero después te gusto.

!!!Pero yo no quiero!!!
Entonces si no queres ¿por qué mierda me buscas? Después de dos años sin vernos, porque vos decidiste cortar nuestra amistad, apareces de la nada y me buscas y yo necesitado acepto el encuentro a pesar de que estoy haciendo mal.... sabrá donde mierda tu marido ha metido su pija y yo comiéndome tu chocha contaminada, batiendo el "engrudo" que ha quedado de la noche anterior.
Me buscas porque tu marido no te satisface y de seguro te engaña y te pega.
Estas dispuesta a engañarlo y después me salís con huevadas, por mi te podes ir a la mierda.

Entonces me levante, no me importo el sudor y el olor a sexo, tome mis ropas y empecé a vestirme. Ella me miro apenada y quiso arreglar la situación pidiéndome perdón, pero ya era demasiado tarde. El deseo y la expectativa habían muerto y en su lugar solo queda la frustración y la rabia. La mire y le pedí que se vistiese. Mientras lo hacia salí de la habitación de aquel alojamiento de mala muerte y me fui. Apague el celular y tome el primer taxi.
Han pasado tres semanas de aquella noche y hasta ahora no contesto sus mensajes y corto sus llamadas.
Aquella noche sentí el deseo de regresar a aquella esquina oscura en donde nuestras manos se entrelazaban y los besos se encendían con los juegos de lengua.

Esas noches son recuerdo y hoy solo queda decir adiós

!No soy puto!... es que no entiendo

miércoles 2 de septiembre de 2009
Mierda yo creo que en mis vidas anteriores fui un maricon de lo mas pasivo y putazo.

No lo digo porque me sienta atraído hacia los hombres, primero me vuelvo policía, sino porque hasta ahora no logro entender a las mujeres.

Ya sé que no soy el único; hombres y mujeres (lesbianas) tampoco entienden a las mujeres.

Mi frustración frustrada viene a raíz de que no he conseguido una pareja decente en años.
No cuenta la vieja cuarentona tetas caidas que me he comido en varias oportunidades.

No señor. No siempre basta con tirar a la mujer por el culo y después hacer que te la mame hasta darle toda tu leche. A veces uno quiere una amiga, una compañera... unas tetas no tan caídas y un culo lo suficientemente deseable como para darle unas nalgadas.

Se que debo estar delirando, pero ni las cinco pajas que me he hecho esta noche calma mis necesidades.
Yo que hasta ahora no me caso, que no la he cagado preñando alguna pendeja, como la mayoría de compañeros, amigos y conocidos, debería estar dando gracias a Dios por librarme del sufrimiento de criar un pequeño comedero-cagadero-gastadero que es tener un hij@, o peor aun tener una esposa mandona y controladora.

Y entonces ¿por qué estoy insatisfecho?

Pues porque necesito caricias, palabras dulces, preocupación y atención; necesito que alguien parche mi cabeza (como dice la canción) y me haga sentir que la vida monótona y mierdera que llevo vale por lo menos un poco.
Vale, ya divague un poco; mi cerebro errático y agujereado de tanto pornografía y pajas no me permite concentrar.

Retomando el punto sigo sin entender a las mujeres.

El problema es que tengo una amiga; una hermosa amiga morenaza medio ñoñita, que por algún motivo me ha tomado cariño de amigo y se estruja en mi cuerpo cada vez que nos encontramos para charlar. Ella siempre dice que soy el mejor hombre que ha conocido, porque a pesar de lo aburrido que soy se escuchar, apoyar y ayudar a las personas. Mis sospechas de putazo pasan al temor de haber sido un cura pedófilo en vidas anteriores.

Me emociona que una chica bonita hable tan bien de mi, ya que por lo general me identifican con un pervertido violador pajero; vaya ¿tan mala impresión causo por tocarme la pija delante de ellas?
En fin mi amiga ñoña me dice que soy un buen hombre y yo me emociono y sueño en estar culeandola después de tomar un par de cervezas, hasta que ella se pone a hablar y me dice que le gusta un crio de 19 años que está empezando la U.
Y !zas! todas mis fantasías y placeres imaginados se van a la mierda.

Así que al otro día en el trabajo miro de reojo a la cunumi que trabaja al frente de mi negocio y le lanzo los perros. Ojo no es un cheque en blanco... varios días la observe y me di cuenta que me observaba y razone que le gustaba.
La ecuación va más o menos así:

chica soltera + miradas + tocadas de su cabellera larga y lisa + paraditas en la puerta de su negocio = veni muchachote, estoy interesada en un semental como vos

Con tal como lo que soy, un boludo casual, me acerco y le busco charla esperando conseguir su numero telefónico y una salida y me voy de culo cuando me sale con excusas viejas de vivir lejos, el control para maternal, que la abuela es una enferma terminal de cáncer y no se qué mierdas mas de que los duendes la pueden raptar si llega tarde, etc.

Entonces me voy tras la muchacha casada que trabaja en esa farmacia cerca de mi negocio y consigo una salida. Me cago en la moral de respetar al marido y a los dos hijos que tiene. Si acepta salir con otro tipo es porque debe querer. Y con esa lógica me lanzo a la conquista de sus labios y su lengua y me sale con que no puede por respeto a su marido cuernudo y me quedo en cero.
No consigo ni un prende y mis bolas llenas de chele me piden a gritos descargar la frustración mediante sendos pajazos.

A la semana el fulano que trabaja conmigo me cuenta que se ha comido a la negrita de la farmacia, si a la misma pendeja que me quise prender y no se dejo conmigo
Como buen caballero y para hacer honor a la verdad consigue una cita con la negrita esa misma noche !y en mi narices!
Y yo que me saco la mierda queriendo culearmela, bañándome, combinando mi ropa para impresionarla, soy despachado a casa por culpa de su remordimiento y respeto a la virtud y nobleza... la muy pendeja.

Entonces me encuentra la cuarentona y con toda la necesidad le lanzo directamente la proposición y acepta. Así que tras unas arremetidas enérgicas y violentas descargo toda la frustración y me relajo.
Ella con sus tetas caídas es la única que no me sale con mojigata das. Franca como pocas me dice que quiere chuparme la pija, que le llene el culo con mi aparato, que la haga gritar.
Y yo me quedo a su lado porque ella, ella me ofrece lo único que valoro en este maldito mundo la sinceridad.

Y sueño en que la mayoría de las mujeres sean como ella: sinceras. Que digan lo que sienten y piensen. Que no pidan mierdas como tiempo para que se sientan a gustos y confiadas.
Que no salgan con sus vueltas de tuerca, hasta hacer que uno pierda la poca paciencia, solo para pedir un polvo. Que dejen esas cursilerías propias de abuelas centenarias de la vergüenza y de "que pensaran de mi” solo por tener una noche de aventura.

En fin pido demasiado. La mayoría de las mujeres nunca aceptara que desean a sus parejas, que quieren sexo sucio y sus fantasías y fetichismos realizados. La mayoría se debatirán en ese mundo pueril y majadero de la cursilería y castidad, frustradas sexualmente y emocionalmente por no ser capaces de expresar sus deseos e ideas.
Perdidas en sus propias frustraciones y resentimientos por no ejercer algo tan simple como una comunicación sincera.